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Prepara tu casa para el invierno

¿Pasas frío en casa? Es posible que el sistema de calefacción sea insuficiente o que haya alguna fuga de calor. He tratado de recopilar para ti algunas recomendaciones para aumentar el confort de tu hogar en invierno y, al mismo, tiempo, reducir el consumo energético. A ver qué te parecen.

Emprender

En España, según datos oficiales, la calefacción representa de media el 47% del consumo de energía de un hogar. Si la calefacción es colectiva o central, la factura supone cerca de un 33%. Es decir, estamos hablando de algo importante para tu bienestar y tu economía.

Vamos a empezar por lo básico: dos conceptos a tener en cuenta cuando hablamos de frío y calor:

-    Por cada grado de temperatura que subimos en nuestro sistema de calefacción, el consumo aumenta en un 7%, lo mismo que las emisiones de CO2. Por tanto, el objetivo es vivir de forma confortable sin sobrecalentar la casa y vaciar los bolsillos.

-    El calor tiende a subir hacia arriba. Tengámoslo en cuenta cuando elegimos nuestro sistema de calefacción y colocamos muebles y objetos en las estancias. No olvidemos además que los colores oscuros retienen más el calor que los claros. Como pasa con los neumáticos de los coches, lo ideal sería tener textiles (cojines, cortinas, alfombras) para verano y para invierno.

Una vez claros estos dos mandamientos, vamos con algunos consejos para el día a día:

Regula bien la temperatura. Para estar bien en casa es aconsejable una temperatura de entre 20 y 21 grados en invierno. Por favor, no hagas cambios bruscos de temperatura (el error de poner la calefacción al máximo cuando entramos en casa) y apaga la calefacción por la noche. En cama, con 15-17 grados es suficiente para dormir salvo que la casa esté mal aislada y necesites una ayuda extra. Instala termostatos si tienes calefacción individual. Muy pronto, en 2022, será obligatorio colocar contadores individuales en las calefacciones colectivas.  

Persianas cerradas. Es recomendable bajarlas por la noche para evitar fugas de calor y correr las cortinas para evitar el frío que entra por los cristales de las ventanas. Las dobles cortinas protegen mejor en invierno y se pueden desinstalar en verano. Y recuerda abrir todas las persianas por el día para que entre la luz natural.

La cocina, fuente de frío. La puerta de la cocina debe permanecer el máximo tiempo posible cerrada. Al haber rejillas de seguridad por donde entra el aire helado, sobre todo por la noche, y estar vestida con materiales menos cálidos, la cocina es un diseminador de frío hacia el resto de la casa.

Pon a punto los radiadores. ¿Has probado a purgarlos alguna vez? Mejorarás su funcionamiento y evitarás esos molestos goteos internos de las tuberías. ¡Y no se te ocurra poner encima la ropa para secar! El calor viaja hacia arriba, como he dicho antes, y lo estás ahogando. También es aconsejable situar paneles reflectantes detrás de los radiadores. Sirven para devolver a la estancia el calor que se perdería por la fachada o las paredes en caso de que no estuvieran bien aisladas. 

Las ventanas, la mejor inversión. Olvídate de cambiar la tele o comprar el último modelo de robot aspirador salvo que sea necesario: la mejor inversión para una casa es una buena carpintería exterior. La calidad de la ventana incide en el frío que se cuela por los huecos de las ventanas, en el paso de los rayos del sol que se filtran por el cristal y en el calor que se pierde hacia el exterior. El ahorro en consumo energético en zonas frías, con un buen cerramiento, puede rozar el 20%. Y si notas que las puertas dejan pasar el frío, prueba a instalar burletes.

Ventilación rápida e intensa. En lugar de ventilar a diario dejando abiertas las ventanas por la mañana, prueba a hacerlo de forma intensa y corta, solo durante unos minutos, en toda la casa y creando corrientes naturales de aire. Es más higiénico y ahorrarás también en tu factura energética. Ahora, por la Covid-19, se recomienda además ventilar por espacios cortos de tiempo durante varias veces al día.

En fin, seguro que tú tienes algún remedio casero más que se me haya escapado. Lo importante es establecer prioridades y ver en cuánto tiempo puedes amortizar la inversión que tengas que realizar en casa. Ya sabes que en Caser estamos para ayudarte. ¡Tápate bien!
 

#TuAgenteCaser

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