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Síndrome vacacional, ¿eso existe?

La llegada del verano supone, en muchos casos, comenzar con los periodos vacacionales. Esto, a priori, parece ideal después de largas jornadas de trabajo o estudios. Sin embargo, la cosa se complica si no sabes cómo gestionar ese pequeño paso entre el estrés y la desconexión, y es ahí cuando aparece el temido síndrome vacacional. 
Por tanto, te aseguro que sí existe, y puede ocasionarnos quebraderos de cabeza innecesarios. Pero tranquilo, ¡tiene solución! En este post te explico las formas más habituales en las que se manifiesta y algunas recomendaciones para evitarlo.
 

¿Qué es el síndrome vacacional o "síndrome de la hamana"?

El estrés vacacional se podría definir como el trastorno producido por la incapacidad para desconectar del trabajo o la rutina diaria y adaptarnos al relax y la tranquilidad que nos pueden ofrecer las vacaciones. Es decir, si las vacaciones o interrumpir las rutinas nos genera malestar. Esta sensación puede agravarse todavía más si generamos expectativas muy altas en torno a nuestras vacaciones y luego vemos que no se cumplen.

Uno de los principales desencadenantes del síndrome de la hamaca se produce al pasar, bruscamente, de un estado alto de tensión a uno de relajación, ya que el cerebro necesita asimilar esa transición, lo que se conoce como periodo de adaptación. Por ello es habitual que se manifieste tras situaciones de picos altos de trabajo o rutinas muy exigentes durante un tiempo prolongado.

Hay que ser capaces de diferenciar entre el síndrome vacacional y el post-vacacional, ya que se producen en momentos diferentes aunque estén relacionados.

¿Cómo identificarlo?

síndrome vacacional

Para poder poner remedio a una situación, el primer paso es saber identificarla, es decir, conocer aquellos sentimientos o sensaciones que la provocan. En el caso del síndrome vacacional, es probable que el nombre no te diga mucho, pero si os hablo de los siguientes síntomas, igual me comprendes mejor:

  • Ansiedad 
  • Agobio, nerviosismo y estrés
  • Cambios de humor frecuentes
  • Dolor de cabeza y migrañas
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Sensación continua de insatisfacción

¿Te suenan? Si es así, intenta priorizar tu salud mental y tu paz interior, y si todavía no funciona, ¡sigue leyendo!

 

10 sonsejos para evitar el síndrome vacacional


Si has detectado alguno de los síntomas anteriores o experimentado situaciones similares, no dudes en seguir las recomendaciones que voy a dejarte a continuación:

•    Prioriza tareas. Hay cosas urgentes, importantes, y otras que pueden esperar.
•    Satisface tus necesidades. Pon el foco en tu persona y en tus intereses personales.
•    Deja organizado tu trabajo antes de irte y procura terminar tareas pendientes.
•    No estés tan pendiente del móvil, el ordenador o las nuevas tecnologías.
•    Céntrate en disfrutar del momento presente. Hay tiempo para todo, se puede descansar y aprovechar el día.
•    Establece unas expectativas reales y deja espacio para la improvisación.
•    Practica actividades que te relajen y ayuden a desconectar.
•    ¡Regálate tiempo! Es una de las cosas más valiosas que tenemos.
•    Evita que tus vacaciones tengan una larga duración, mejor distribuye los días disponibles en periodos de vacaciones más cortos.
•    No vuelvas de vacaciones al límite, es mejor volver entre 2 y 3 días antes de comenzar el trabajo o tu rutina diaria.
 

Como ves, padecer síndrome vacacional puede suponer problemas a nivel mental o laboral, entre otros. Por ello lo mejor es estar preparados y poner en práctica estos consejos para reducir su intensidad y que podamos disfrutar de nuestras merecidas vacaciones.

 

#TuAgenteCaser

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