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null Protección solar... ¡y que el verano no te pille desprevenido!

Protección solar... ¡y que el verano no te pille desprevenido!

La llegada del verano es sinónimo de terrazas, viajes, planes con familia y amigos, vacaciones, desconexión… suena bien, ¿verdad? Realmente es muy positivo, pero no debemos olvidar que hay que priorizar la salud por encima de todo. Y al hablar de salud, es necesario hacer referencia al cuidado de la piel, que tanta exposición tiene en esta época del año. Por ello, en este post vamos a centrarnos en la importancia de la protección solar.

Aunque no lo creas, la piel también puede reflejar nuestro estado. Su hidratación y cuidado es fundamental, y la protección solar puede convertirse en tu mejor aliada.

LAS CLAVES QUE DEBES SABER SOBRE LA PROTECCIÓN SOLAR

¿Por dónde empezar? Afortunadamente, cada vez tomamos mayor conciencia de la relevancia de aplicarnos la protección solar. 

Emprender

•    Olvida la creencia de que es saludable ponerte moreno sin usar protección solar. Por el contrario, aplicando la protección adecuada, conseguirás un bronceado más gradual y duradero.

•    ¿De qué nos tenemos que proteger? Existen dos tipos de radiaciones, UVA y UVB. Las primeras tienen una longitud de onda mayor y son las responsables del fotoenvejecimiento. Las segundas son las responsables de las quemaduras de la piel. Por ello, lo mejor es utilizar un protector solar que nos proteja de ambas.

•    Utiliza el SPF (Factor de Protección Solar) adecuado según tus necesidades y tipo de piel, teniendo en cuenta que el número es un indicador aproximado del tiempo que podemos estar expuestos sin correr el riesgo de sufrir quemaduras por las radiaciones UVB. 

•    Aplica la primera capa antes de salir de casa, alrededor de 30 minutos antes, para preparar la piel y que absorba el producto completamente. Evita la exposición durante las horas de mayor incidencia solar. Normalmente son las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 h). Tampoco es recomendable exponernos más de 1 o 2 horas seguidas.

•    ¿Con una vez es suficiente? Definitivamente NO. Olvida esa idea. Debes aplicarte protección solar como mínimo cada 2 horas, y si sales del agua, por ejemplo en la playa o la piscina, volver a aplicar otra capa. No obstante, lo mejor es que sigas las recomendaciones de cada fabricante.

•    ¿Cuándo la uso? Siempre. Es importante que la incluyas en tus rutinas diarias, tanto si vas a la playa o la montaña, como si vas a dar un paseo o practicar algún deporte al aire libre. ¡Y no descuides ninguna zona!

•    Cuestión de piel. Además de protegerla, el uso de protección solar va mucho más allá. Entre sus beneficios destacan: prevenir la aparición de manchas, arrugas y envejecimiento de la piel, conseguir hidratación, mayor firmeza y mejor textura, y además evitar consecuencias más graves como cáncer de piel.

•    Mantente hidratado. Beber agua, zumos o bebidas similares puede ayudar a mantener nuestro cuerpo y piel con un nivel de hidratación óptimo.

•    ¡No subestimes los días nublados! Los días en los que no haya un sol resplandeciente, no implican que no haya que protegerse del sol. Las radiaciones ultravioletas siguen estando ahí, aunque no seamos conscientes.

Incluye protección solar en tus rutinas durante todo el año, no únicamente en verano. Tu piel te lo agradecerá y estarás listo para afrontar la llegada de esta estación con mayores garantías.

¡Este verano que nadie te pare luciendo una piel cuidada y bronceada!

#TuAgenteCaser
 

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