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null Cómo reducir el estrés y la ansiedad en verano, ¿es posible?

Cómo reducir el estrés y la ansiedad en verano, ¿es posible?

Aunque parezca mentira, el verano es una época propensa para padecer nervios o ansiedad. ¿Sabes cómo reducir el estrés estos meses? ¿Crees que es posible?
Cómo reducir el estrés y la ansiedad en verano, ¿es posible?
Cuando hablamos del verano, en muchas ocasiones, lo idealizamos. Esto se debe a que lo asociamos a una etapa de mayor relax, relajación y desconexión. Sin embargo, no siempre tiene que ser así, y es más frecuente de lo que piensas sentir nervios o ansiedad en esta época del año. Entonces, ¿cómo reducir el estrés?, ¿realmente es posible?

Con motivo del Día Mundial de la Relajación, que tiene lugar el 15 de agosto, quiero darte algunos consejos para que los pongas en práctica y consigas desconectar de verdad.

¿Cómo reducir el estrés en verano? Consejos TOP
A continuación te doy algunas recomendaciones TOP para que intentes interiorizar distintas maneras para reducir el estrés y la ansiedad.

Reducir el estrés

 

•    Sé tolerante contigo mismo. No te exijas demasiado, no te generes expectativas demasiado altas sobre tu verano. Disfruta del día a día y abre tu mente a nuevas experiencias, pero sin llevarlo al extremo. A veces, tener este periodo idealizado puede resultar estresante si luego no se cumplen nuestras ideas. Todo momento nuevo conlleva un periodo de adaptación.

•    ¿Enfermar por estar de vacaciones? Según afirman los especialistas, es común caer enfermos justo cuando tenemos vacaciones, o en fines de semana. Esto se conoce como “síndrome de las vacaciones” y se debe a que, tras estar sometidos a mucho estrés diario, cuando cesamos esa actividad el cuerpo se resiente física, emocional y psicológicamente. Esos cambios bruscos pueden afectar a nuestro sistema inmunológico cuando se reducen los niveles de cortisol. La mejor solución es intentar tener una vida equilibrada dentro y fuera del trabajo, durante todo el año, no solo en épocas concretas. ¿Cómo? practicando aficiones, sacando tiempo para ti, compartiendo ratos de ocio con amigos y familiares o, simplemente, descansando.

•    ¡Ojo con el calor! Sí, como lo lees. El calor a temperaturas suaves puede resultar muy satisfactorio, pero si estamos sometidos de forma continua a temperaturas extremas, puede pasarnos factura. Cambios en el carácter, fatiga, agobio o dificultad para conciliar el sueño pueden ser algunos de los síntomas. Mantente hidratado e intenta evitar exposiciones solares muy largas en condiciones de mucho calor.

•   Planificación adecuada. Pasamos gran parte del año acumulando estrés, y cuando llega el periodo vacacional, es posible que no seamos capaces de desconectar y lo llevemos a casa. Puedes evitar esto con una buena planificación. Gestiona tu tiempo entre el trabajo y momentos para el ocio, y aprovecha para realizar actividades que te hagan sentir bien y te relajen. En caso de tener hijos en casa, lo mejor es planificar sus actividades de igual manera, ya que sus vacaciones suelen ser más largas y, por tanto, tienen más tiempo libre.

•    Fomenta la comunicación y la flexibilidad. Si quieres evitar discusiones o problemas entre los miembros de la familia, te aconsejo que estés en constante diálogo con ellos. Esto puede ser muy útil, puesto que en esta época pasamos más tiempo en convivencia y se pueden agudizar ciertos conflictos.

•    Descanso de calidad. El cansancio acumulado nos genera sensación de ansiedad y malestar. Entre otras cosas, puede venir motivado por el calor de estos meses. Intenta relajarte unos 15 minutos antes de irte a la cama o realiza alguna rutina que te ayude a conciliar el sueño, como una ducha, tomar una infusión o meditar. Si descansas en condiciones tu estado de ánimo lo agradecerá.

•    Emplea técnicas de relajación. Existen multitud de métodos que puedes utilizar para relajarte. Meditaciones, respiraciones, visualizaciones, el uso de objetos como pelotas anti estrés… adapta estas técnicas a tu tiempo y nivel. ¡Anímate a probarlo!

•    Sigue una alimentación equilibrada. Alimentarnos de forma adecuada es más importante de lo que piensas en verano. Si consumes alimentos frescos, saludables y variados, tu sistema inmunológico se verá reforzado, y reaccionarás mejor ante situaciones emocionales o psicológicas.

•    Desconecta de verdad. Si realmente quieres relajarte, una buena alternativa es dejar de lado los móviles o dispositivos similares, o al menos reducir su uso. Dedica tiempo a tu familia, tus amigos, aficiones, o simplemente a descansar.

Después de estos consejos, ya sabes cómo reducir el estrés y la ansiedad en verano. Si te lo propones, verás que es más sencillo de lo que parece. Elimina estas palabras de tu vocabulario, y cámbialas por bienestar y armonía. De eso se trata, ¿no?

 

#TuAgenteCaser
 

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