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Enfermedades comunes en verano y cómo prevenirlas

¿Quieres saber cuáles son algunas de las enfermedades comunes en verano y cómo prevenirlas? ¡Toma nota!
El verano es una época para relajarnos y desconectar de la rutina del resto del año, pero, ¿eso implica que no podamos sufrir ciertos inconvenientes? En absoluto. La realidad es que, como en cualquier otro periodo del año, estamos expuestos a sufrir determinadas indisposiciones que pueden hacer que nuestras vacaciones se vean afectadas.

¿Cómo prevenir las enfermedades más comunes en verano?
Es evidente que la mayoría de las patologías pueden darse durante todo el año. Sin embargo, también existen algunas enfermedades que son más propensas a manifestarse en estos meses estivales, debido a las condiciones climatológicas, la mayor exposición de nuestra piel, los cambios en la alimentación, etc.

Emprender

 

•    Síncopes por hidrocución. Hay que desmitificar esa creencia de los cortes de digestión, porque según los especialistas, esto no existe como tal.

No se trata de un problema digestivo, sino circulatorio. Los problemas de “shock termodiferencial” ocurren debido al fuerte contraste de temperaturas que se producen entre nuestro cuerpo y la inmersión en agua fría. Por ejemplo, realizar una actividad deportiva intensa o tomar el sol y lanzarnos al agua de forma brusca.

La recomendación es meterse poco a poco en el agua e intentar regular previamente nuestra temperatura corporal poniéndonos a la sombra.

•    Insolación o hipertermia. Como consecuencia del calor extremo de estos meses, el cuerpo es propenso a absorber más calor del que expulsa, lo que ocasiona que esté sometido a temperaturas muy altas. Para no correr riesgos, lo mejor es refrescarnos cada cierto tiempo, estar bien hidratados, evitar exposiciones muy largas al sol y proteger nuestro cuerpo con gafas, gorras, camisetas, etc.

•    Picaduras de insectos u otras especies. No son enfermedades como tal, pero hay que estar prevenidos ante ellas, ya que son muy molestas y pueden llegar a ocasionar problemas más serios. Utiliza repelentes para insectos, pomadas o coloca mosquiteras en tus ventanas. En el caso de picaduras de medusas, peces araña o similares, te aconsejo limpiar bien la zona con agua de mar, aplicar frío y acudir rápidamente a un médico.

•    Quemaduras solares y alergias. Muy comunes en verano. Nuestra piel está mucho más expuesta al sol durante periodos de tiempo prolongados, lo que provoca reacciones cutáneas y quemaduras que, si no se tratan bien, se pueden complicar. Lo recomendable es utilizar protección solar adecuada cada poco tiempo y evitar las horas de mayor incidencia solar.

•    Deshidratación e intoxicaciones alimentarias. En verano, nos exponemos a altas temperaturas, sudamos más y perdemos agua corporal. Por ello, hay que insistir en mantenernos bien hidratados para que nuestro cuerpo se reponga. También son frecuentes las intoxicaciones alimentarias, ya que ingerimos alimentos que pueden estar en mal estado por el calor o por no haber sido tratados correctamente. Presta atención para no tomar agua contaminada, cuida un poco tu alimentación, lava los alimentos y mantén una buena higiene en las manos.

•    Otitis y conjuntivitis. Cuando nos bañamos en la playa o la piscina, en ocasiones nos gusta bucear o abrir los ojos debajo del agua. Por ello, es probable que seamos más propensos a desarrollar este tipo de infecciones. La otitis se puede evitar secándonos bien los oídos al salir del agua o utilizando tapones. La conjuntivitis puedes prevenirla utilizando gafas de buceo, evitando abrir los ojos debajo del agua, controlando el tiempo de uso de lentillas o aplicando lágrimas artificiales para evitar la sequedad ocular.

•    Otros:
Infecciones fúngicas como hongos o pie de atleta, producidas por caminar descalzo por lugares contaminados. Evita por tanto caminar descalzo sobre todo por suelos mojados o lugares públicos.
Cistitis y faringitis. Debido a los cambios bruscos de temperaturas y, en el caso de la cistitis, especialmente producida por permanecer demasiado tiempo con el bañador húmedo o mojado. Procura ponerte ropa seca cuando salgas del agua y evita el impacto directo del aire acondicionado, así como el consumo de alimentos muy fríos o calientes.
Enfermedades de transmisión sexual. En verano se suelen mantener más relaciones sexuales esporádicas, por lo que el riesgo de contraer enfermedades de este tipo aumenta. Utiliza la protección adecuada.

¿Alguna vez has padecido alguna de estas enfermedades comunes en verano? Es importante prestar atención, tanto a nosotros mismos como a nuestro entorno, para evitar en la medida de lo posible que alguna de ellas puedan perjudicarnos. Sigue las recomendaciones de los especialistas y estos consejos para prevenirlas y ¡no dejes que nada fastidie tus merecidas vacaciones!

 

#TuAgenteCaser
 

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