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Preguntas frecuentes si vas a emprender un negocio

Si alguna vez has pensado en emprender un negocio, seguro que muchas preguntas han asaltado tu cabeza.  Una de las primeras puede ser “¿por dónde empiezo?”. Pues bien, una de las bases para responder a esta pregunta es hacernos más preguntas. Cuestiones previas que nos permitan organizar las ideas de nuestra cabeza y nos ayuden a tomar la decisión final sobre si merece la pena lanzarnos a la aventura o no es el momento adecuado.

¿Cuál es la mejor edad para emprender?

Algunos afirman que la mejor edad es en torno a los 20 años y otros, por el contrario, aseguran que la edad idónea es a partir de los 40, ya que cuentas con mayor madurez y experiencia en el ámbito laboral y personal, lo que aumenta las probabilidades de éxito (aunque con esta edad se intente correr menos riesgos y estar más interesados en proteger el patrimonio). Haciendo un promedio, se podría determinar que una buena edad puede ser entre los 30 y 35 años, ya que se suele disponer de experiencia, se tolera mejor el fracaso y el nivel de riesgo suele ser menor. Aun así, recuerda que el talento y la ilusión no se miden por la edad.

Emprender

¿Cuándo es el mejor momento?

La eterna pregunta. Ojalá hubiera una respuesta válida común para todos. Por diversas circunstancias laborales, emocionales y personales, es dificil determinar el momento perfecto, por lo que, si buscas un momento adecuado, quizá sea HOY.

Se dice que septiembre y los meses de otoño son los mejores para emprender, porque vuelves con energías renovadas y se suelen reactivar los servicios y la economía.

Por supuesto, mi recomendación es que te tomes en serio el hecho de emprender un negocio, lo que implica tener en cuenta todas estas preguntas, valorar todas las alternativas y tener muy claras las ideas y las bases de lo que sería tu empresa. A partir de ahí, empieza a construir cuando consideres.

¿Es mejor emprender un negocio solo o acompañado?

Si decides hacerlo en solitario no tendrás que depender de nadie para tomar decisiones, sin embargo, debes valorar si estás capacitado para ello, o si prefieres contar con puntos de vista diferentes. El aspecto económico también puede ser otro factor diferencial.

Por otro lado, si tomas la decisión de contar con uno o más socios podrás beneficiarte de las distintas habilidades y capacidades de cada uno de los miembros, lo que puede ser una ventaja competitiva y suponer un valor añadido para que tu negocio crezca. Eso sí, es importante compartir valores y objetivos comunes.
Sea cual sea la decisión, un consejo es que se establezca muy bien cuáles son las competencias de cada uno, así como el nivel de intervención en la toma de decisiones.

¿Digital o físico?

En los últimos tiempos parece evidente que lo digital está en auge. Está claro que una de las mejores vías para conseguir clientes es el medio digital, ya que eliminas barreras geográficas y ahorras costes. Sin embargo, si cuentas con una buena ubicación, quieres que tu negocio sea local, y haces que la experiencia de compra se convierta en un viaje apasionante, emprender un negocio físico puede ser una opción muy válida. 

Esta decisión también dependerá, en gran medida, del tipo de producto/servicio que vayas a vender, ya que hay determinados artículos que preferimos ver en directo, tocar o probar, como pueden ser coches, muebles, calzado, alimentos, etc. Además, no debes olvidar que siempre hay una parcela de público que no tiene una mentalidad tan digitalizada, y que prefieren las compras tradicionales. Tendrás que valorar en ese caso a qué público objetivo te vas a dirigir.
Otra alternativa es combinar ambas vías para aprovechar las ventajas del medio digital y el tradicional.

Otras cuestiones antes de emprender un negocio

•    ¿Tengo cualidades para ser emprendedor?
•    ¿De qué va mi negocio? ¿Es viable?
•    ¿Estoy dispuesto a cambiar mi ritmo de vida?
•    ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades?
•    ¿Qué valor añadido podría suponer mi empresa?
•    ¿Mi negocio cubre una necesidad o la genera?
•    ¿Cuál es mi mercado y mi público objetivo?
•    ¿Puedo asumir las necesidades técnicas y financieras que requiere?
•    ¿Alternativas si no sale bien?

 

Si analizamos en profundidad todas estas cuestiones previas a emprender un negocio, nos daremos cuenta de que no hay una respuesta correcta o exacta, ni existe la fórmula del éxito, sino que dependerá de nuestro criterio personal y de la respuesta que nosotros mismos nos demos a estas preguntas. Pero el hecho de plantearlas sí nos pueden ser de utilidad a la hora de tomar una decisión. Decidas lo que decidas, ¡que nadie te quite nunca la ilusión!


#TuAgenteCaser

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